Quisiera convertirme en aire,
minúsculo al dolor,
inmune al paso de los años,
eternamente necesario.
Quisiera saber las respuestas,
cansado estoy de ser el problema.
¡Opino, razono y protesto!,
pero nadie me oye.
Quisiera convertirme en aire,
asirme con firmeza al viento,
y en sus alas,
libre al fin,
recorrer por el mundo
en busca de sueños e ideales…
Quisiera convertirme en aire,
de tanto vagar ya exhausto,
asirme a un árbol sabio,
alimentarme de sus frutos
de exquisito conocimientos.
¡Resurgir como brisa nueva!
Quisiera ser la brisa nueva,
hallar un alma tierna,
carente de afecto e ilusión:
colmaré sus venas de emoción,
y entre besos junto a suspiros,
allí, dichoso morir de amor.
Danilo Semp